
📚 En una de mis visitas a la Librería Aranfaybo me topé de frente con un ejemplar de «Laberinto», de Rosa Garrido. Allí mismo, me salté el sugerente prólogo de Jorge Sánchez, que leí después con calma, y me enfrasqué en el primer capítulo para ver «por dónde respiraba Rosa». Enseguida me di cuenta de que ella, su novela y yo nos íbamos a entender a la perfección.
📚 «Laberinto» plantea una historia que recuerda vagamente al relato «En la hierba alta», de Stephen King y Joe Hill, pero con un desarrollo diferente y original: dos parejas de ancianos (dos hermanos y sus mujeres) viajan en coche junto al nieto de una de las parejas y detienen su marcha en la venta de Nicolás (nuestro psicópata de manual), quien los invita a visitar un hermoso laberinto que se encuentra en la propiedad.
📚 Los viejos acceden y David los sigue poco después con algunas reticencias. Lo que no saben nuestros sufridos protagonistas es que el laberinto se alimentará de ellos (las ratas), de sus miedos, sus secretos, sus culpas y sus miserias.
📚 El laberinto es un lugar espejo, un amplificador que muestra a los demás los actos más deleznables de los otros. Y ya se sabe que no puede haber paz en un mundo en el que no existen los secretos.
📚 Fuera del laberinto, Nicolás vela por que esa especie de organismo vivo tenga siempre su ración de ratas.
📚 La historia te mantendrá pendiente de lo que ocurre dentro y fuera del laberinto, en los terribles hechos del pasado y en la demencial realidad del presente. Cuando cierras el libro, deseas volver a abrirlo, porque tu mente sigue presa en los pasillos del infierno verde. Quieres volver a entrar para intentar salir. Es de locos.
📚 Rosa Garrido es una excelente escritora que está llamando con insistencia a las puertas del reconocimiento y merece un lugar destacado entre los mejores autores nacionales del genero y por qué no, también más allá de nuestras fronteras.
📚 No digas terror. Di Rosa Garrido.