
OBSCURA-O (oβskura-ro): Incierta/o de modo que infunde temor, inseguridad y desconfianza. Desconocida/o, mal conocida/o, misteriosa/o.
Bosque lo cumple a rajatabla. Todo en esta novela infunde temor y desconfianza, todo extraña, sorprende e incomoda.
Lola recrea un mundo de brujería y demonios con sus propias reglas, ritos y lugares de un modo muy natural, sin forzar la máquina ni grandes aspavientos, pero con toques muy originales. Todas las capacidades de sus brujas —fluir como los elementos, resucitar a los muertos, encerrar almas en objetos, reponer rostros o extremidades— funcionan como si ese fuera el orden natural de la brujería y la autora lo único que hiciese fuera mostrárnoslo en lugar de fabularlo.
La historia fluye a través de una atmósfera tenebrosa y cruel, sin embargo, entre tanta oscuridad anida una bella historia de amor adolescente. Un amor ciego, puro y soñador que es la chispa y el acelerador de los acontecimientos.Los jóvenes amantes, Jasón y Violeta, se ven sometidos, sin saberlo, a sombríos enredos y a un embrujo destinado a separarlos.
Pocos son los personajes de Bosque que muestren bondad o inocencia, yo diría que tres, y la protagonista, la vieja bruja Candena, es la más perversa de todos. Maldita y acechada de continuo por el espectro de la mala fortuna, se ha ido pudriendo por dentro y no deja que nada florezca a su alrededor y mucho menos el amor de su nieto Jasón y la dulce Violeta.
Candena ha amado y sufrido mucho en el pasado y ahora ama y hace sufrir a los suyos, los quiere mucho y muy mal y encima posee el terrible poder de la brujería para gobernarlos. Recluidos en el bosque —un bosque repleto de espíritus y amenazas—, ella y su peculiar familia se regodean en los secretos, el odio y la venganza, ocultando el amor que hay entre ellos y repeliendo el que pueda provenir de los demás.
La autora nos espolea sin pudor con una historia dura y hermosa a la vez, contada con fluidez y belleza, pero también sin paños calientes. Te olvidas de que estás leyendo y solo vives otras vidas, que es lo fundamental a la hora de imbuirte en una novela, por lo menos, para mí.
Es la segunda obra que leo de la Llatas, la autora malvada y cuqui, y quiero más. Si viajáis por mi blog hasta enero de 2024, podéis leer mi opinión sobre la maravillosa novela El lugar invisible (Obscura, 2023).

Hay que estar loco o maldito para adentrarse en el bosque. Candena, una bruja atrapada en su inhóspita oscuridad, lo sabe bien. Incapaz de burlar a los demonios que lo gobiernan, vendió al diablo su única esperanza de ser libre. Ahora, la bruja vive presa de su propio error junto a su estirpe. La familia ha sobrevivido por años aislada, jugando con la magia más tenebrosa, sin saber que no es la espesura que los rodea, sino lo que aguarda más allá, lo que amenazará con destruirlos.