Reseña de «La habitación de Minerva» por David Calpa «Gafas y ojeras»
Nueva, bella y cañera reseña de «La habitación de Minerva». Esta vez de mano de David Calpa, una auténtica enciclopedia andante del terror
Nueva, bella y cañera reseña de «La habitación de Minerva». Esta vez de mano de David Calpa, una auténtica enciclopedia andante del terror
De todo lo que he leído de Loureiro es lo que menos me ha gustado. Quizás porque deja de lado lo terrorífico y lo paranormal o porque, precisamente por ello y a pesar de ello, es la novela que más inverosímil me ha resultado
Estamos ante una novela de terror, pero también ante una historia llena de costumbrismo, perfecta para que los nacidos en los 70 revivan su juventud: los primeros amores, las vacaciones en el pueblo, las fiestas y los paseos en bicicleta con los amigos
Unos perfiles y una línea argumental que ya he visto antes. Te entretienes, te ríes y pasas un buen rato leyendo, que, en parte, es de lo que se trata, pero poco más
Este libro es una perfecta y original mezcla entre distopía y apocalipsis. Con referencias bíblicas e infernales que la autora ha retocado con su propio estilo dando una vuelta novedosa al género
«La catedral del cráneo actúa como una caja de resonancia y el eco de las cosas que duelen reverbera a través de los años […]. Duele porque algo tiene que doler siempre para que uno pueda certificar que sigue vivo y respirando»
El enemigo ya no es una invasión ni una epidemia, sino tu propio planeta, que se extingue. Se ha vuelto inhabitable y va morir. Pero, en mitad de todo este caos, tenemos a Antares, que quiere descubrir la misteriosa muerte de su esposa
«En ‘Los penitentes’, J.E. Álamo nos presenta una historia trepidante, sangrienta y conmovedora sobre el eterno enfrentamiento del bien y el mal, en la que predominan los grises en los bandos involucrados, y los protagonistas están lastrados por la culpa del pasado»
Una novela oscura, apocalíptica, llena de criaturas aterradoras que nadie sabe de dónde han venido ni qué es lo que quieren; personas con las que es mejor no cruzarse, oscuridad, drama y toxicidad. Una novela-cóctel molotov: no le falta absolutamente de nada
El maestro repite prota, un niño camino de la adolescencia; voz, primera persona; humor, ya de primeras se disculpa por abusar de la palabra después; un viejo erudito, que es la voz de la razón y el apoyo del chico; referencias al mundo de los escritores y las editoriales… y el rito de Chüd…